Convivir con fantasmas

Convivir con fantasmas

convivir con fantasmas

¿Podemos realmente convivir con fantasmas? Es posible pero quizá no sea saludable.

Por eso, además de la Guía para encontrar presencias en casa que puedes leer aquí mismo, al final del artículo te dejo una Guía para saber qué hacer si sospechas que hay fantasmas en tu hogar.

Las casas embrujadas son ya tan populares, que hasta tienen entrada en la Wikipedia: la casa Amityville, la plantación Myrtles, castillos escoceses o sanatorios fantasmagóricos. Pensamos en ellos pero no nos damos cuenta de que a menudo, hemos convivido con fantasmas o sucesos paranormales sin notarlo.

Por un lado se encuentra la percepción extra sensorial, ese sexto sentido que algunos tienen más desarrollado que otros. Por otro lado, se encuentran las percepciones paranormales a través de los cinco sentidos conocidos y científicamente aceptados.

Podemos percibir lo paranormal a través de todos esos canales. Nuestro problema es que nuestro razonamiento lógico no ha podido aun explicarlo.

 

Convivir con fantasmas en el hogar

 

fantasmas en casa

Lo primero es no sugestionarse ni jugar a los caza fantasmas. Hay que tener en cuenta que los espacios que habitamos, contienen la energía de las situaciones que se desarrollaron en ellos.

A veces no se trata de espíritus de fallecidos atrapados en nuestro hogar, ni de entidades malignas, sino simplemente de la energía residual de los anteriores habitantes. Incluso si se trata de una construcción nueva, puede haber cierta energía residual que pueda afectarnos.

Por supuesto, cuanto más vieja sea la casa, más sucesos habrán acaecido entre sus paredes. Así que resulta obvio que una casa antigua, albergará mayores posibilidades de tener una entidad no visible actuando en ella.

No es necesario que en la casa hayan sucedido tragedias como asesinatos o suicidios.

No siempre todos los habitantes de la casa perciben de igual manera un suceso paranormal en el hogar. Aunque parezca mentira, convivimos con muchas energías invisibles a nuestro alrededor y no siempre se manifiestan, o no somos capaces de percibirlas. Por eso es importante observar algunas características muy sencillas, que te orientarán acerca de si, convivir con fantasmas es lo que explica los sucesos extraños en tu hogar.

 

Guía para encontrar presencias en casa

 

Percibir la energía paranormal:

Se puede percibir la energía paranormal a través de nuestra capacidad extrasensorial, lo que algunos llaman el sexto sentido:

Una persona receptiva, no necesitará más que entrar en la casa y andar por ella un rato para percibir presencias paranormales. Si tú eres esa persona, aprovecha tu don. Sentirás que el “ambiente” de la casa o de determinada estancia es pesado y abrumador, sentirás opresión o un potente vacío, angustia y hasta deseos o necesidad de alejarte del lugar. Si eres muy sensible, es posible que llegues a sentir náuseas o descomponerte, mejorando instantáneamente al abandonar el espacio donde antes percibiste la energía pesada.

Personalmente, siempre experimentaba una fuerte reacción, en un lugar determinado al que tuve que dejar de ir, porque era incapaz de estar en su interior sin sentirme enferma.

convivir con fantasmas

Esta energía paranormal que a veces percibimos, no necesariamente pertenece a un espíritu o ente con buenas o malas intenciones. Muchas veces, se trata de la carga emocional que han dejado los anteriores habitantes de ese lugar. En todo caso, es algo importante a lo que conviene prestar atención, para determinar si el espacio requiere de una limpieza, o de un especialista.

 

Mi perro ve cosas y se asusta:

A veces nuestras mascotas, tanto perros como gatos, se quedan mirando a un punto fijo de una habitación o comienzan a ladrar a la nada.

Primero, tengamos en cuenta que los perros perciben el olor del miedo. Si estamos muy sugestionados o esperamos que nuestra mascota actúe como un caza fantasmas en el hogar, es probable que seamos nosotros mismos los que estemos induciéndole ese estado de nerviosismo sin motivo.

Por otra parte, los animales domésticos y los salvajes pueden percibir situaciones de peligro antes que los humanos. Recordemos el tsunami del año 2004, sucedido en el Pacífico:

Antes de dicha tragedia, mientras los turistas seguían disfrutando de las playas maravillosas, los animales ya habían comenzado a desfilar tierra adentro. Según expertos de National Geographic, esto sucedió porque los animales tienen un oído tan agudo que pudieron escuchar las vibraciones de la Tierra. Si quieres leer más sobre Mascotas que ven fantasmas clica aquí.

 

Las plantas nos hablan:

Las plantas también son muy sensibles a la energía negativa constante dentro de un hogar. Si a pesar de cuidarlas como es debido y encontrarse en un espacio que cumple con las necesidades de luz sin que nadie las moleste, siempre acaban secándose; si nunca prospera un esqueje nuevo, podría deberse a la presencia de energía negativa.

Claro que para que esa sea la causa, debe sucederle a la mayoría de las plantas de interior, siendo además de especies diferentes.

 

Espíritus y enfermedades:

Convivir con fantasmas no es una broma. A veces existe relación entre la actividad paranormal y las enfermedades. El malestar puede ser psicológico, como cuando sentimos que nos observan y caemos en la ansiedad y el nerviosismo. Pero también pueden manifestarse dolores de cabeza, insomnio, cansancio, falta de energía o malestar general, como cuando estamos incubando un fuerte resfriado.

Por supuesto, primero debemos estar seguros de que nuestro malestar no se debe a una enfermedad, y el único que puede determinar eso es un médico. Echarle la culpa a un espíritu como causa de la enfermedad, requiere profundizar mucho más.

Si lo que sentimos son malestares pasajeros, que no forman parte de la sintomatología de una enfermedad diagnosticada, quizá estemos percibiendo algo inexplicable. Tal como me sucedía a mí, cada vez que iba a cierto edificio público en la Ciudad de Buenos Aires, en el conocido Barrio de Recoleta. La que yo vivía era una situación tan evidente, descomponiéndome cada vez que entraba en ese lugar, que resultaba claro que estaba actuando sobre mi cuerpo alguna energía desconocida allí afincada.

Todos somos energía, pero con distintos niveles de vibración, por lo tanto, no es raro que un fenómeno paranormal, o la energía cargada de una casa, pueda interferir con la nuestra particular y provocarnos algún malestar. No necesariamente, será un espíritu diabólico queriendo enfermarnos, sino una confrontación de energías con diferentes niveles de intensidad.

Son cúmulos de energía más o menos poderosa, cuyo modo de interferencia con nosotros todavía no comprendemos bien, dado que se encuentran en otro estado de existencia.

Podemos percibir la energía paranormal a través de los sentidos convencionales, como cuando vemos, oímos y olemos cosas inexplicables para la razón lógica.

 

Ruidos extraños en casa:

Antes de nada, hay que tener en cuenta que las casas hacen ruidos que pueden resultarnos extraños, en especial si acabamos de mudarnos. Las cañerías, las maderas que se dilatan por efecto de los cambios de temperatura, un sistema de calefacción, una caldera.

Siempre descarta las explicaciones lógicas, y cuando creas que las has considerado todas, vuelve a repasar la casa en busca de ese ruido que te parece extraño y aterrador. Los ratones y otras plagas suelen hacer ruidos verdaderamente espeluznantes, que parecen venir desde adentro de las paredes.

Cuando todo eso quede claramente descartado, entonces, puedes empezar a pensar en que se trata de un suceso paranormal. Sin embargo, no olvides que es bastante difícil que un ente de otra dimensión se manifieste solo de un modo.

Por lo tanto, si sospechas de que hay algo paranormal, debes apoyarte en más de un suceso y debe suceder con cierta constancia.

 

Electricidad y espíritus:

La discusión acerca de si lo paranormal puede manifestarse a través de campos electromagnéticos sigue abierta. Hasta el momento, nadie ha podido probar de qué están hechos los fantasmas, por lo tanto, es natural que existan dudas acerca de su capacidad de interactuar con la electricidad.

Vamos a partir de que los espíritus son energía, pero no solo la energía calórica que sucede durante el proceso de putrefacción del cuerpo. Ya que no somos solo un envase conteniendo órganos. Cuando hablamos de espíritus o fantasmas, nos referimos al alma, a lo que queda y trasciende.

Es la energía de ese ente cuya existencia no depende de una creencia religiosa, la que se considera energía, por lo tanto, es capaz de interactuar con otros receptores y emisores de energía, como los electrodomésticos o las simples bombillas del alumbrado. El parpadeo de una luz o el encendido esporádico de un artefacto eléctrico no quieren decir que tenemos fantasmas en casa.

Como siempre, hay que descartar la solución más fácil y lógica, la de un posible corto circuito. Así que, llama primero al electricista.

También es posible, si eres como yo, de los analógicos que siguen usando radios de transistor, que los espíritus interfieran con las ondas de radio. En ese caso, es más difícil de probar, dado que existen muchas cosas que interfieren con las ondas de radio.

 

Objetos que cambian de lugar solos:

No estamos hablando de Poltergeist. Este término tan popularizado a partir de la película homónima, describe movimientos de objetos de índole violenta, es decir, prácticamente, lanzamiento de objetos. En este caso, me refiero a la desaparición momentánea de pequeños objetos cotidianos, como llaves, relojes, un anillo. Son cosas del día a día que usas tanto, que usualmente es bastante fácil que pierdas.

Si no eres una persona especialmente despistada y desordenada, y en tu entorno aparecen y desaparecen objetos fuera de su contexto natural, es posible que una energía paranormal esté tratando de llamar tu atención. No hace falta que haya portazos ni que las puertas de los armarios batan con violencia, (en cuyo caso estaríamos hablando de un fenómeno de tipo poltergeist), sino de algo mucho más sutil.

 

La temperatura y los sucesos paranormales:

Si como dijimos, un espíritu se nutre de diferentes fuentes de energía para manifestarse, la calórica también es su combustible. Por lo tanto, al absorberla en un lugar determinado, crea un punto frio.

Después de descartar las corrientes de aire o cualquier otro elemento arquitectónico o climatológico, que pueda inducir la bajada de temperatura en un lugar determinado, debemos tener en cuenta que debe tratarse de descensos abruptos, de más de 5º, que no obedecen a ninguna variable lógica en espacios que tienen una temperatura estable.

Si el espíritu se acerca o incluso se pega a alguien, esta persona podría sentir escalofríos en la columna vertebral.

Fantasmas y olores:

Primero debemos descartar la Fantosmia, que es un trastorno que nos induce alucinaciones olfativas en las que percibimos distintos olores que nadie más percibe y que no tienen una fuente emisora externa a nosotros. Entonces sí podríamos considerar olores típicos y muy característicos de un difunto que hayamos conocido, como un perfume determinado, el tabaco de su pipa, etc.

Si percibimos olores de flores o de humos, a podrido o a moho y humedad, y no existe ninguna razón lógica para esos olores en un lugar determinado; si estos olores aparecen y desaparecen sin más y son además percibidos por otros, es posible que se trate de alguna entidad sobrenatural.

 

Ver y oír espíritus: convivir con fantasmas

La sensación de sentirse observado es una de las más comunes para las personas que visitamos algunos lugares con historia o sencillamente casas antiguas.

Si habitas esos lugares es posible que llegues a ver alguna sombra o percibas movimientos fugaces con el rabillo del ojo.

Ya hablamos de ruidos extraños en la casa, que a veces pueden evolucionar de simples golpes a pasos o incluso susurros y conversaciones.

Descartados parientes y vecinos bromistas y alguna enfermedad mental que provoque alucinaciones tanto auditivas como visuales, la percepción de sombras más o menos densas con forma humana, o de simples manchas, es más común de lo que creemos.

Conclusión:
  • Si al menos uno de los sucesos arriba mencionados es experimentado con frecuencia por los habitantes de la casa
  • Como mínimo, tres sucesos son vividos por las mismas personas
  • Y más de una persona habitante de la casa experimenta con asiduidad alguno de estos sucesos

Entonces sí podríamos encontrarnos en presencia de sucesos paranormales provocados por un espíritu, por varios, o por los restos de lo que ha sucedido allí en otro tiempo.

 

 

 

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