¿Quién fue Madame Lalaurie?

¿Quién fue Madame Lalaurie?

Quizá nadie supo realmente quién fue Madame Lalaurie hasta que no descubrieron públicamente lo que era capaz de hacer.

Madame Lalaurie

A pesar de parecer el nombre de la dueña de un prostíbulo, Madame Lalaurie era un miembro de la alta sociedad de Nueva Orleans. Nacida el 19 de marzo de 1787, Madame Lalaurie era el nombre que había tomado de su tercer marido.

Marie Delphine Macarty era la mayor de cuatro hermanos, miembro de una familia acaudalada que había llegado a Estados Unidos desde Irlanda, en 1730.

Creció entre algodones, como hija de una familia acomodada. En su entorno era normal que los esclavistas endurecieran cada vez más el trato que daban a sus criados. Todos temían la insurrección entre el personal de servicio.

Espiemos un poco quién fue Madame Lalaurie antes de ser conocida por ese nombre:

1800:

Con tan solo 13 años, Marie Delphine  fue casada con un diplomático español, Don Ramón de López y Angulo. De él tuvo a su primer hijo, una niña.

1804:

Don Ramón falleció repentinamente dejándole en herencia una plantación de caña de azúcar en Estados Unidos.

1808:

Marie Delphine se casó con un importante banquero, Jean Blanque, con quien tuvo cuatro hijos más.

1816:

El señor Blanque falleció en extrañas circunstancias y también le dejo una importante herencia con la que la viuda comenzó a dedicarse al lucrativo comercio de esclavos.

1825:

Marie Delphine se casó por tercera vez con el médico Leonard Louis Nicolas LaLaurie, de quien tomó el apellido por el que más se la conoce.

1832:

El matrimonio Lalaurie compró una propiedad en la que construyó la infame Mansión Lalaurie

1834:

Un incendio en la casa descubrió lo que era más que evidente para los vecinos de Madame Lalaurie. Lo que le valió el apodo de Bruja de Royal Street.

 

Mansión Lalaurie

Según los rumores, las desavenencias dentro del tercer matrimonio de Marie Delphine indujeron la locura y violencia que convirtieron a la Mansión Lalaurie en un infierno para los esclavos de la pareja. Sin embargo, el llevarse mal con su marido, también podría haber desatado la piedad y la compasión de la Madame, que ya había enterrado a dos maridos, muertos en extrañas circunstancias.

Según los archivos franceses, LaLaurie murió el 7 de diciembre de 1849, a la edad de 62 años. Nunca pagó por sus atroces crímenes.

 

Mujeres asesinas en serie de Estados Unidos

 

Madame Lalaurie tiene todos los números para entrar en la lista de mujeres asesinas en serie de la historia. Su fama de maltratadora era conocida y había generado tantos rumores como para que un abogado local les advirtiese a los Lalaurie de las leyes que regían el mantenimiento de los esclavos. Que aunque parezca mentira, existían.

Las leyes de defensa de los esclavos sostenían que no podían ser maltratados físicamente, algo que sin duda no se respetaba. Extraña paradoja la de legislar una actividad de por sí criminal como el tráfico humano.

Los Lalaurie recibieron con disgusto la reprimenda del funcionario, y siguieron con sus prácticas inhumanas.

De hecho, después de esta visita de advertencia, una niña de 12 años que escapaba del látigo de Madame Lalaurie murió al caer desde un balcón de la mansión. Dicen que la perseguía para castigarla porque le había dado un tirón involuntario mientras la peinaba.

Madame Lalaurie ordenó atar el cadáver a un poste, y lo azotó con furia para que sirviera de escarmiento a sus otros criados.

La pequeña Leah fue enterrada en el jardín de la propiedad. Pero no fue la única.

 

La mente de una asesina en serie

 

Quizá no es lo que hay en la mente de una asesina en serie lo que deba llamarnos la atención, sino lo que falta: y lo que falta, sea quien sea el criminal es empatía. Esa capacidad de ponerse en lugar del otro.

Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en un estudio de 2014 que realizó con respecto al Homicidio, a nivel mundial, casi el 95% de los homicidios son cometidos por hombres. Sin embargo, aquí estaba Marie Delphine, inconsciente de que mucho antes de que se extendiera la Criminalística, ella ya formaba parte de una minoría tristemente inolvidable de asesinas en serie mujeres.

Incluso al hablar de la mente de una asesina en serie, caemos en clichés, como que las mujeres que asesinan en general lo hacen de manera más discreta, y por lo tanto se valen de veneno.

Para saber quién fue Madame Lalaurie hay que internarse en su pérfido modo de disfrutar del dolor ajeno, porque Lalaurie no solo asesinaba sino que torturaba. Lo hacía con total impunidad y evidentemente gozaba del poder que esto le hacía sentir. Ella era la vida o la muerte para los criados atrapados en su Mansión, una casa que quedó para siempre impregnada por el terror.

Según la tipología diseñada por R. Holmes y S. Holmes en 1994, acerca de los motivos de una asesina en serie, Madame Lalaurie podría ubicarse en el grupo de las que matan por sadismo y también para controlar y demostrar su poder.

 

¿Qué hizo Madame Lalaurie?

 

Según los rumores, las desavenencias dentro del tercer matrimonio de Marie Delphine, indujeron la locura y violencia que convirtieron a la Mansión Lalaurie en un infierno para los esclavos de la pareja. Sin embargo, el llevarse mal con su marido, también podría haber desatado la piedad y la compasión de la Madame, que ya había enterrado a dos maridos, muertos en extrañas circunstancias.

Manejaba con mano de hierro la preciosa Mansión ubicada en el Barrio Francés de Nueva Orleans, considerada a la fecha, como una de las casas más embrujadas de Estados Unidos. 

En 1834, después de desatarse un incendio en la Mansión, todos los que entraron para ayudar a evacuar a los esclavos, se quedaron horrorizados.

Los primeros en llegar a la cocina en donde se había originado el incendio, encontraron a una mujer de 70 años, la cocinera, encadenada a la estufa. Algo que era habitual entre los castigos infligidos por Madame Lalaurie a sus sirvientes. La anciana confesó haber provocado el fuego para suicidarse y así liberarse de las torturas de Lalaurie. La Policía rescató a 7 esclavos que estaban encerrados en jaulas y una investigación descubrió casi 100 cadáveres enterrados en el jardín de la mansión.

“Había una mujer desnuda con un collar de hierro y púas atada a la pared. Tenía abundantes marcas en la espalda que evidenciaban el uso de látigos o hierros al rojo vivo. Otra anciana tenía una herida profunda en la cabeza y no podía hablar ni caminar. También había un hombre castrado y al que habían cortado la lengua”. Juez Jean-Francois Canonge, uno de los testigos.

Ya no puede probarse, pero probablemente Madame Lalaurie no estaba loca ni era una trastornada, sino simplemente una personalidad psicópata incapaz de empatizar con los demás. El hecho de que se dedicara al comercio de esclavos como negocio, habla de su total desprecio por los humanos que trataba como mercancía.

Lo más llamativo tal vez, es que Madame Lalaurie siempre había sido amable con sus esclavos cuando se encontraba en público.

 

¿Qué le pasó a Madame Lalaurie?

 

Después del uncendio, una turba arrasó la Mansión del terror y Madame Lalaurie escapó escondida a Francia.

En los años 30 del siglo XX, fue descubierta en el cementerio de St. Louis en Nueva Orleans, una placa con el nombre de Madame LaLaurie. Su fecha de fallecimiento estaba grabada el 7 de diciembre de 1842. Aunque supuestamente ella moriría el 7 de diciembre pero de 1849 y en Francia. Se especula con que regresó a Estados Unidos con un nombre falso, donde finalmente murió en la tierra en la que por desgracia naciera más de 60 años antes.

Su perfidia le dio fama a una de las casas más embrujadas de Estados Unidos: la mansión Lalaurie donde ocurrieron todos los terribles hechos que se describieron. Hechos que impactaron tanto en la mente del actor Nicolas Cage, como para llevarlo a comprar la propiedad Lalaurie, aunque la malvendiera poco después.

Cage logró librarse a tiempo de la maldición de la mansión Lalaurie, pero como nosotros, quizá nunca olvidará las barbaridades que en ella sucedieron.

 

 

 

 

 

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